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BARCELONA SEPA

Soy médico, autor y asesor en IA y tecnologías emergentes

BARCELONA SEPA

1 de diciembre de 2025

KPIs en 2025. En general pero particularmente en la clínica dental

El problema no es la métrica, es la fuente. «Garbage in, garbage out».  Es suficirentemente fiable la recogida de datos en Odontología? ¿Quién alimenta al sistema? Un humano. Generalmente, un humano con prisa, estrés o miedo a ser juzgado. Entiende el humano al cargo todos los sesgos que incluye ese dato?

El KPI por excelencia la «Tasa de Aceptación de Presupuestos». La realidad clínica: El paciente aceptó el tratamiento no porque tu protocolo de ventas sea brillante, sino porque tenía una necesidad urgente que habría pagado con un riñón. Es eso acaso un proceso de venta? O al revés: el KPI dice que la aceptación bajó, pero no registra que el paciente anterior era un caso imposible que nunca debió sentarse en el sillón. El dato es ciego. Es binario. La clínica no lo es. La recogida ineficiente de datos te dice que el total de casos que no continúan el tratamiento desaparecen del sistema, y eso no es verdad, se deterioran a peor o se van a otra clínica, pero existen.

Hablamos de gestión basada en datos, pero gestionamos basándonos en anécdotas digitalizadas. La variabilidad es brutal. Un «implante» en tu CRM es un ítem de facturación. En la realidad, puede ser veinte minutos de cirugía limpia o dos horas de sudor frío, una recepcionista colapsada y tres pacientes esperando en la sala. El KPI marca «éxito económico». La realidad marca «equipo quemado y experiencia de cliente nefasta». Entendemos los sesgos inherentes a nuestra forma de medir?

Aparecen en tu clínica, o en tu lugar de trabajo sea el que sea, los indicadores ocultos? El ambiente laboral, la fricción en el traspaso de instrumental, el tono de voz en la recepción, la fatiga cognitiva del doctor a las 7 PM. Nada de esto sale en tu Excel. Tu software de gestión es un dinosaurio que tan solo sabe contar monedas, no entiende de contextos.

Estamos navegando con mapas incompletos. La solución no es «meter mejor los datos». El humano es el peor sensor posible. Es subjetivo y perezoso. La solución es eliminar al humano de la ecuación de registro. El futuro inmediato, el presente es la IA multimodal y agéntica.

Necesitamos sistemas que no esperen a que tú teclees. Sistemas que vean (visión computacional) cuánto tiempo real estuvo el gabinete ocupado. Que escuchen (NLP) si la objeción del paciente fue por precio o por miedo. Que testeen su sentimiento igual que al compradoer al otro lado de la línea del servicio al cliente. Que crucen datos biológicos, financieros y operativos sin que nadie mueva una ceja.

No quiero un reporte que me diga «la producción bajó». Quiero un agente autónomo que detecte el patrón, entienda que los viernes por la tarde la eficiencia cae un 20% y para qué tratamientos, y reorganice la agenda de la semana siguiente automáticamente para compensarlo. Eso es gestión predictiva, no reactiva. Lo actual es arqueología de datos.

Mientras sigamos obsesionados con KPIs estáticos alimentados a mano, seguiremos jugando a las casitas con nuestras clínicas. Deja de mirar la flecha verde. Probablemente sea mentira.